miércoles, diciembre 21, 2005

CONSPIRACIONES NOCTURNAS

En desvelo paseo por la casa
apenas inmóvil
aquí los fantasmas me lloran
me rondan
preguntan mi nombre
mi dolor
en cada puerta
el desasosiego pudre venas
huesos
esta soledad es de atropello
llueve sobre el papel
y pienso en la muerte
tan inevitable como oír tu voz
detrás del auricular
precisa dulce interrumpida
dándome siete números
que tiemblo al pensarte
es sábado
hay luna
y se desarma
mi esqueleto
la ciudad.

AL COPILOTO

Dicen que llora las palabras
con espléndido ardor
que siente cataratas en la boca
espumas le lavan el cuerpo
cada herida
y aunque proponga alegrias
a veces muren las prosas
en la mitad del ombligo
o le llueve el alma
por la maldad de la gente
entonces enciende fueguitos
para secar las roncas penas
para dibujar
enormes pájaros verdes
sobre sus párpados
entre las hojas de una higuera
les da frutos nidos nombres
Siente cataratas arder
en la pagajosa humedad del llanto
a su pecho verde
abierto de par en par
Siente furia
fiebre candor
brotarle desde adentro
trepar hasta un balcón
donde todo es sublime y doloroso
"El maldice la inexistencia
de un piso con el cual
romperse la nariz,los dientes,las costillas,
partirse el alma".

(Al entrañable copiloto,amigo de sueños estelares,al hermano,al afiebrado poeta!)

se espantaron